viernes, 24 de agosto de 2012

Decálogo para el Idiota.


¿Hubo algún tipo de congreso secreto en el que los hombres determinaron que ahora los complicados iban a ser ellos? Quizás es una venganza por todos los años de histeriquéo al que fueron sometidos. Si es así, quiero aclarar que mi generación no tiene la culpa de eso. Creo que hemos cedido más terreno del necesario. Por lo menos yo me considero una mujer bastante abierta, comprensiva y fácil. Entonces, ¿por qué esta actitud constante de hijos de puta?
Chicos, no quiero caer en el lugar común de escribir un blog para criticar a los hombres.  “¡Hay que original! Otra pseudofeminista despechada se descarga contra nosotros en las redes sociales!”. A nadie le gusta que le recuerden constantemente la basura infrahumana que es. Yo los quiero. Los necesito. Les juro que no quiero difamarlos…. pero ustedes no me ayudan. Por eso es que voy a cambiar de perspectiva. Basta de las críticas de género que no llevan a nada más que a despertar el lado misógino que todo hombre tiene adentro. Para lograr superar su ineficiencia natural a la hora de relacionarse con el sexo femenino me tomé el trabajo de desarrollar una lista de los errores más comunes que cometen y como deberían proceder frente en esas situaciones. Y hablo de erros grosos, barrabasadas que se presentan como patrones de  conducta en el sexo masculino. No la boludés de dejar la tapa del inodoro levantada. Hablo de problemas serios.

NOTA: Si presentan dificultades para superar estos ítems no se desanimen. Las mujeres valoramos la intención y comprendemos las limitaciones que conlleva ser hombre.

Para desarrollar una relación exitosa de cualquier índole con una mujer deberán tener en cuenta lo siguiente:

1. Evitá hablarle de conquista pasadas o presentes (¡especialmente presentes!): Como dice el título, esto incluye ex novias, tu chica o primas con las que hayas perdido la virginidad porque nadie más quería darte. Si estás en etapa de chamuyo, no hay nada que te juegue más en contra que decirle, por ejemplo, que no le contestaste al celular porque estabas con otra y esa te armó quilombo o que estás mal pero no es nada que una buena sesión de sexo no solucione si después no te la vas a mover a ella, porque eso quiere significar que estas usando de terapeuta a otra y no está bueno. Vos te podés creer Mandiga diciendo eso pero a los ojos de una mujer sos Juan Pelotudo. LAS MINAS NO QUEREMOS ESCUCHAR LA VERDAD. YA LA SABEMOS. Queremos que nos mientan para decir “Le importo, xq sino ni se calienta en inventarme eso. Se tomó el laburo de ocultarlo”. Como ya les dije, nosotras valoramos el esfuerzo. Además, para inventar excusas y defenderlos están nuestras amigas que siempre buscan la forma de justificarlos.

2. No dejes que nos enteremos que volviste con tu ex por Facebook: Este es un clásico. Conozco a varias mujeres que pasaron por esto. Algunas hasta más de una vez y seguidas. La metodología puede variar pero la forrada es la misma. Los más sutiles cambian su estado en Facebook. Los más hijos de puta ponen una foto de perfil de hace mil años super felices abrazándose con la ex que ya no es más la ex porque ahora la ex es la otra pobre boluda. Bah, en realidad no es la ex porque nunca fueron novios ni nada ¿No? Y después de esto viene la gran eliminada. Y un día la mina, la pobre boluda, se levanta, prende la compu y junto con el mate de la mañana se desayuna la noticia. Ahora bien, hombres del mundo,  si igual van a hacer esta tremenda hijadadeputes les pido que tengan la delicadeza, el coraje, las bolas que tanto les gusta rascarse para dejarnos primero. No da que nos enteremos de una que nos dejaron y que encima lo hicieron por un trapo usado. Esa de dos pájaros de un tiro acá no corre.  Lo ideal sería que lo hagan en persona pero si son unos cagones el chat de BlackBerry puede ser una opción. 
¡ADVERTENCIA!: Si alguna vez procediste de esta forma bajo ningún punto de vista tratés de dar marcha atrás al asunto volviendo a agregar a la minita a Facebook CORRÉS EL RIESGO DE QUE TE CORTEN LAS PELOTAS QUE NO TENÉS CON UNA TIJERA DE PODAR OXIDADA.

3. No armes quilombos en un grupo de amigas: Respetá los códigos internos y del mundo entero. Si alguna vez estuviste con alguna amiga, no te me tires. Si te chamuyaste a mi amiga primero, no te me tires. Si la miraste a la distancia con ganas, no te me tires. Si tu brazo sudoroso y peludo la rozo en un pogo violento, tampoco te me tires. Creo que ya dejé en claro mi punto. Quizás pienses que nosotras somos unas moralistas pero analizándolo objetivamente, en realidad, es que todos ustedes son unos promiscuos hijos  deputa.

4. No paranoiquees con el estado de la relación: Esa historia es vieja. Ya fue. Relajate. Las minas no siempre buscamos un hombre con el que casarnos, mudarnos a un chalet y tener cuatro hijos. Nosotras también somos humanas y tenemos necesidades. Cuando la mano se empieza a acalambrar nosotras también salimos a la caza. ACORDATE QUE A VECES NOSOTRAS SOMOS MÁS HOMBRES QUE USTEDES. Hay una técnica muy simple para reconocer las verdaderas intenciones de una mujer. Si una vez terminado el coito (linda palabra te tiré) la susodicha se quiere ir a su casa con excusas tales como: tengo turno con el médico temprano, tengo que ir a hacer trámites reee lejos por un barrio que vos ni conoces, me tengo que lavar el pelo, mis papás no me dejan, mi amor es el mar, etc. quedate tranquilo que para ella fuiste un mero objeto sexual. Es más seguro que ni siquiera le gustas y mientras estaba con vos te comparaba con el ex (rendimiento, tamaño y tooodoo).

5. Decile no a tu lado goma: Todos los hombres tienen esta otra cara, necesaria para cumplir su nueva función de histéricos. El tema es no llevarla al extremo y volverte un psicópata. Por ejemplo,  los inbox sorpresa pueden tener efectos muy positivos en una mujer pero solo si la mina sabe quién sos. No cuenta como conocerla que la mires desde atrás de un árbol o que le revises el Facebook para subir los mismos temas que ella. “¡Uy, que coincidencia! Escuchamos la misma música” No flaco, no. Todo bien pero esas cosas patéticas y psico las hacemos las minas. No nos caguen el modus operandi. ACLARACIÓN: LA EMBARRÁS MAL SI LA MINA TE RESPONDE DE BUENA ONDA QUE NO TE CONOCE Y VOS TE ENCARGAS DE POSTEARLO EN FACEBOOK AL GRITO DE “¡SOS UNA ZARPA!”. Ahí ya pasas de ser un loco lindo a un nabo de tamañas dimensiones.

6. Acordate que no todas somos psicólogas: El hecho de que nos gusten los casos perdidos, los hombres complejos, no quiere decir que queramos escuchar sus problemas. La necesidad es una cosa de mujeres. Dejen de mimetizarse con nosotras. No somos sus psicólogas y mucho menos sus madres. Así que no nos hablen de las crisis existenciales por las que están pasando, de cómo el budismo o el veganismo cambió sus vidas ni ninguno de esos temas que actúan como método secante que imposibilita que hagamos lo que vinimos a hacer en primer lugar. No sé si me explico.

7.  Si decis de hacer algo, hacé algo: Basta con eso de “el domingo hablamos para ver si el lunes vemos de hacer algo la semana que viene”. ¡¿Qué es eso?! ¿Por qué no arreglamos ahora y listo? “Un finde tenemos que salir.” ¡Uy, mira. Hoy es sábado. Qué coincidencia de la san puta. ¿Por qué no hacemos algo hoy. RECUERDEN: Nosotras nos damos cuenta de cuáles son sus intenciones. No se olviden que nosotras llevamos haciendo esto más tiempo que ustedes.  El viejo truco de hacerse el difícil y tener a la otra persona en stand by por si aparece algo mejor ¡pero por favor¡ Las minas nos aburrimos y nos vamos. De donde salieron ustedes podemos sacar muchos más.

8. Contestá los mensajes: Esto es algo fundamental. De nada sirve hacerse el importante. No sos el capo master por dejar a una mina esperando dos horas por un miserable mensaje. Sos un boludo en piloto automático. O sea, vos pensás, estas poniendo en riesgo salir con una mina divina y super copada por quedarte con tus amigos jugando a la play. Eso no es ser groso eso es…Ahhh, ¿no estás con tus amigos? ¿Pero entonces…¡Hijo de puta! ¡Estás con otra!

9. No critiques: Ya les dije. A las mujeres no nos va eso de la honestidad brutal. Así que nunca le digas a una chica si alguna vez pensó en hacerse las gomas, que su blog es una mierda feminista o que su carrera es una boludes. ¡Ayyyy! No hay nada peor que te pregunten “¿Se estudia para eso?”. ¡Si, fooorro! ¿Y vos a qué te dedicás? ¿Física cuántica? ¿Astronauta? ¿Salvas chicos desnutridos en el África? ¡No! El señorito es músico profesional. Andate a lavar el or.....

10. Dejá los apodos para más adelante: Gorda, gordi, feis, pupu, etc. Esos son todos apodos que al momento en que los pronuncian al 98 % de las mujeres se nos cierra automáticamente. Más si la relación está en sus estadíos iniciales. Esos son nombres genéricos que le sacan autenticidad al proceso. Además, siendo realistas, si después se van a borrar más rápido que el Correcaminos ¿para qué se hacen los tiernos? Eso no suaviza la caída. IMPORTANTE: NO ENVÍES MENSAJES REVIVIDORES DE MUERTOS. No hay nada peor para una mina que recibir un mensaje de estos después de meses de no saber nada del flaco. “Gordaaaa, qué onda? Cómo va tanto tiempo?” ¿Querés saber cómo va? Como el orto va. Me pisó un colectivo y perdí el brazo derecho. Cómo me hice adicta a los calmantes para el dolor me echaron del laburo y encima se me murió el gato. ¿Vos todo bien, gordito? 

Bueno, espero que les haya servido esto que preparé. Si en algún momento se sintieron identificados no se preocupen. Los hombres pueden cambiar. Y si no pueden no se hagan drama. Después de tantos años a su lado, las mujeres ya nos acostumbramos a ser decepcionadas.


Imagen: "The reader" (de Stephen Daldry)

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