¿Hubo algún tipo de congreso
secreto en el que los hombres determinaron que ahora los complicados iban a ser
ellos? Quizás es una venganza por todos los años de histeriquéo al que fueron
sometidos. Si es así, quiero aclarar que mi generación no tiene la culpa de
eso. Creo que hemos cedido más terreno del necesario. Por lo menos yo me considero
una mujer bastante abierta, comprensiva y fácil. Entonces, ¿por qué esta
actitud constante de hijos de puta?
Chicos, no quiero caer en el lugar
común de escribir un blog para criticar a los hombres. “¡Hay que original! Otra pseudofeminista
despechada se descarga contra nosotros en las redes sociales!”. A nadie le
gusta que le recuerden constantemente la basura infrahumana que es. Yo los quiero.
Los necesito. Les juro que no quiero difamarlos…. pero ustedes no me ayudan.
Por eso es que voy a cambiar de perspectiva. Basta de las críticas de género
que no llevan a nada más que a despertar el lado misógino que todo hombre tiene
adentro. Para lograr superar su ineficiencia natural a la hora de relacionarse
con el sexo femenino me tomé el trabajo de desarrollar una lista de los errores
más comunes que cometen y como deberían proceder frente en esas situaciones. Y
hablo de erros grosos, barrabasadas que se presentan como patrones de conducta en el sexo masculino. No la boludés
de dejar la tapa del inodoro levantada. Hablo de problemas serios.
NOTA: Si presentan dificultades
para superar estos ítems no se desanimen. Las mujeres valoramos la intención y
comprendemos las limitaciones que conlleva ser hombre.
Para desarrollar una relación
exitosa de cualquier índole con una mujer deberán tener en cuenta lo siguiente:
1. Evitá hablarle de conquista
pasadas o presentes (¡especialmente presentes!): Como dice el título, esto
incluye ex novias, tu chica o primas con las que hayas perdido la virginidad
porque nadie más quería darte. Si estás en etapa de chamuyo, no hay nada que te
juegue más en contra que decirle, por ejemplo, que no le contestaste al celular
porque estabas con otra y esa te armó quilombo o que estás mal pero no es nada
que una buena sesión de sexo no solucione si después no te la vas a mover a
ella, porque eso quiere significar que estas usando de terapeuta a otra y no
está bueno. Vos te podés creer Mandiga diciendo eso pero a los ojos de una
mujer sos Juan Pelotudo. LAS MINAS NO QUEREMOS ESCUCHAR LA VERDAD. YA LA
SABEMOS. Queremos que nos mientan para decir “Le importo, xq sino ni se
calienta en inventarme eso. Se tomó el laburo de ocultarlo”. Como ya les dije,
nosotras valoramos el esfuerzo. Además, para inventar excusas y defenderlos
están nuestras amigas que siempre buscan la forma de justificarlos.
2. No dejes que nos enteremos que
volviste con tu ex por Facebook: Este es un clásico. Conozco a varias mujeres
que pasaron por esto. Algunas hasta más de una vez y seguidas. La metodología
puede variar pero la forrada es la misma. Los más sutiles cambian su estado en
Facebook. Los más hijos de puta ponen una foto de perfil de hace mil años super
felices abrazándose con la ex que ya no es más la ex porque ahora la ex es la
otra pobre boluda. Bah, en realidad no es la ex porque nunca fueron novios ni
nada ¿No? Y después de esto viene la gran eliminada. Y un día la mina, la pobre
boluda, se levanta, prende la compu y junto con el mate de la mañana se
desayuna la noticia. Ahora bien, hombres del mundo, si igual van a hacer esta tremenda
hijadadeputes les pido que tengan la delicadeza, el coraje, las bolas que tanto
les gusta rascarse para dejarnos primero. No da que nos enteremos de una que
nos dejaron y que encima lo hicieron por un trapo usado. Esa de dos pájaros de
un tiro acá no corre. Lo ideal sería que
lo hagan en persona pero si son unos cagones el chat de BlackBerry puede ser
una opción.
¡ADVERTENCIA!: Si alguna vez
procediste de esta forma bajo ningún punto de vista tratés de dar marcha atrás
al asunto volviendo a agregar a la minita a Facebook CORRÉS EL RIESGO DE QUE TE
CORTEN LAS PELOTAS QUE NO TENÉS CON UNA TIJERA DE PODAR OXIDADA.
3. No armes quilombos en un grupo
de amigas: Respetá los códigos internos y del mundo entero. Si alguna vez
estuviste con alguna amiga, no te me tires. Si te chamuyaste a mi amiga
primero, no te me tires. Si la miraste a la distancia con ganas, no te me
tires. Si tu brazo sudoroso y peludo la rozo en un pogo violento, tampoco te me
tires. Creo que ya dejé en claro mi punto. Quizás pienses que nosotras somos
unas moralistas pero analizándolo objetivamente, en realidad, es que todos
ustedes son unos promiscuos hijos
deputa.
4. No paranoiquees con el estado
de la relación: Esa historia es vieja. Ya fue. Relajate. Las minas no siempre
buscamos un hombre con el que casarnos, mudarnos a un chalet y tener cuatro
hijos. Nosotras también somos humanas y tenemos necesidades. Cuando la mano se
empieza a acalambrar nosotras también salimos a la caza. ACORDATE QUE A VECES
NOSOTRAS SOMOS MÁS HOMBRES QUE USTEDES. Hay una técnica muy simple para
reconocer las verdaderas intenciones de una mujer. Si una vez terminado el
coito (linda palabra te tiré) la susodicha se quiere ir a su casa con excusas
tales como: tengo turno con el médico temprano, tengo que ir a hacer trámites
reee lejos por un barrio que vos ni conoces, me tengo que lavar el pelo, mis
papás no me dejan, mi amor es el mar, etc. quedate tranquilo que para ella
fuiste un mero objeto sexual. Es más seguro que ni siquiera le gustas y
mientras estaba con vos te comparaba con el ex (rendimiento, tamaño y tooodoo).
5. Decile no a tu lado goma:
Todos los hombres tienen esta otra cara, necesaria para cumplir su nueva
función de histéricos. El tema es no llevarla al extremo y volverte un
psicópata. Por ejemplo, los inbox
sorpresa pueden tener efectos muy positivos en una mujer pero solo si la mina
sabe quién sos. No cuenta como conocerla que la mires desde atrás de un árbol o
que le revises el Facebook para subir los mismos temas que ella. “¡Uy, que
coincidencia! Escuchamos la misma música” No flaco, no. Todo bien pero esas
cosas patéticas y psico las hacemos las minas. No nos caguen el modus operandi.
ACLARACIÓN: LA EMBARRÁS MAL SI LA MINA TE RESPONDE DE BUENA ONDA QUE NO TE
CONOCE Y VOS TE ENCARGAS DE POSTEARLO EN FACEBOOK AL GRITO DE “¡SOS UNA ZARPA!”.
Ahí ya pasas de ser un loco lindo a un nabo de tamañas dimensiones.
6. Acordate que no todas somos
psicólogas: El hecho de que nos gusten los casos perdidos, los hombres
complejos, no quiere decir que queramos escuchar sus problemas. La necesidad es
una cosa de mujeres. Dejen de mimetizarse con nosotras. No somos sus psicólogas
y mucho menos sus madres. Así que no nos hablen de las crisis existenciales por
las que están pasando, de cómo el budismo o el veganismo cambió sus vidas ni
ninguno de esos temas que actúan como método secante que imposibilita que
hagamos lo que vinimos a hacer en primer lugar. No sé si me explico.
7. Si decis de hacer algo, hacé algo: Basta con
eso de “el domingo hablamos para ver si el lunes vemos de hacer algo la semana
que viene”. ¡¿Qué es eso?! ¿Por qué no arreglamos ahora y listo? “Un finde
tenemos que salir.” ¡Uy, mira. Hoy es sábado. Qué coincidencia de la san puta.
¿Por qué no hacemos algo hoy. RECUERDEN: Nosotras nos damos cuenta de cuáles
son sus intenciones. No se olviden que nosotras llevamos haciendo esto más tiempo
que ustedes. El viejo truco de hacerse
el difícil y tener a la otra persona en stand by por si aparece algo mejor
¡pero por favor¡ Las minas nos aburrimos y nos vamos. De donde salieron ustedes
podemos sacar muchos más.
8. Contestá los mensajes: Esto es
algo fundamental. De nada sirve hacerse el importante. No sos el capo master
por dejar a una mina esperando dos horas por un miserable mensaje. Sos un
boludo en piloto automático. O sea, vos pensás, estas poniendo en riesgo salir
con una mina divina y super copada por quedarte con tus amigos jugando a la
play. Eso no es ser groso eso es…Ahhh, ¿no estás con tus amigos? ¿Pero
entonces…¡Hijo de puta! ¡Estás con otra!
9. No critiques: Ya les dije. A
las mujeres no nos va eso de la honestidad brutal. Así que nunca le digas a una
chica si alguna vez pensó en hacerse las gomas, que su blog es una mierda
feminista o que su carrera es una boludes. ¡Ayyyy! No hay nada peor que te
pregunten “¿Se estudia para eso?”. ¡Si, fooorro! ¿Y vos a qué te dedicás?
¿Física cuántica? ¿Astronauta? ¿Salvas chicos desnutridos en el África? ¡No! El
señorito es músico profesional. Andate a lavar el or.....
10. Dejá los apodos para más
adelante: Gorda, gordi, feis, pupu, etc. Esos son todos apodos que al momento
en que los pronuncian al 98 % de las mujeres se nos cierra automáticamente. Más
si la relación está en sus estadíos iniciales. Esos son nombres genéricos que
le sacan autenticidad al proceso. Además, siendo realistas, si después se van a
borrar más rápido que el Correcaminos ¿para qué se hacen los tiernos? Eso no
suaviza la caída. IMPORTANTE: NO ENVÍES MENSAJES REVIVIDORES DE MUERTOS. No hay
nada peor para una mina que recibir un mensaje de estos después de meses de no
saber nada del flaco. “Gordaaaa, qué onda? Cómo va tanto tiempo?” ¿Querés saber
cómo va? Como el orto va. Me pisó un colectivo y perdí el brazo derecho. Cómo
me hice adicta a los calmantes para el dolor me echaron del laburo y encima se
me murió el gato. ¿Vos todo bien, gordito?
Bueno, espero que les haya servido esto que
preparé. Si en algún momento se sintieron identificados no se preocupen. Los
hombres pueden cambiar. Y si no pueden no se hagan drama. Después de tantos
años a su lado, las mujeres ya nos acostumbramos a ser decepcionadas.
Imagen: "The reader" (de Stephen Daldry)