miércoles, 1 de mayo de 2013

Terapia móvil.


Camina como robot por la calle esquivando gente y haciendo malabares con la cartera. Su celular no para de sonar. Sabe que está ahí adentro pero primero tiene que esquivar un peine, el estuche de los anteojos y un tampón para encontrarlo. Lo saca tironeando de los auriculares y atiende como puede. La señal es pésima y el ruido de Corrientes no la deja escuchar. Pasa por una casa de discos y cosas extrañas y entra para poder hablar. La vendedora asoma la cabeza por encima de una revista vieja, con voz de ultra tumba le pregunta si necesita algo y cuando Carla le responde que solo está mirando sigue leyendo. Camina distraída para alejarse de las pocas personas que están en el local y tropieza con un pequeño escalón en el medio del pasillo. Cae al piso con celular y todo y el contenido de la cartera se desparrama a su alrededor. Del teléfono sale una voz de mujer que grita con fuerza. Carla se levanta como puede, junta sus cosas y se va contra una repisa de libros de segunda mano. Por fin habla:

“¿Hola? Sí. Ahora sí. Recién no te escuchaba nada. Y después me caí… Jaja, sí, como siempre. ¿Cómo andás?... ¿Yo? Como el orto. ¿Cómo voy a andar?...Sí, otra vez…Sí, yo también estoy hinchada las pelotas ya. Odio vivir siempre en esta situación del orto. Un estado permanente. Ni vale la pena que me sigan preguntando como estoy. La respuesta va a ser siempre la misma…. ¿Martín te contó ya?...Y bueno, nada eso. Me revienta que yo sabía que iba a pasar esto. ¿Viste que te dije? ¿Te acordás? Yo sabía que iba a terminar mal. Siempre lo sé….Obvio que estoy enojada. Estoy re caliente. Pero más caliente estoy conmigo misma…. Y porque es la misma de siempre. Me hacen sentir como una loca de mierda, una paranoica, una desconfiada, para después hacer alguna pelotudez y demostrarme que tenía razón. Y aunque después termine demostrándose que no estoy loca o que bueno, sí estoy loca pero mi locura es justificada, el daño ya está hecho. Yo ya me siento una idiota porque a pesar de que yo sabía que iba a pasar lo que pasó decidí hacer caso omiso a mi razón y darles el beneficio de la duda…..Sí, ya sé. Tenés razón. Pero igual no me arrepiento de haberlo intentado, ¡eh! Mentiiiiira. Sí, me re arrepiento. Me la quiero coser con una guja oxidada e hilo de tanza…. Bueno, perdón. No lo digo más. Igual, de lo que más me arrepiento es de que haya resultado ser un pelotudo más del montón. De eso me recontra arrepiento….No, no creo que él se arrepienta de eso. Ni debe saber que es un pelotudo…..Y nada. ¿Qué voy a hacer ahora? Seguir comiendo helado del pote y mirando Diario de una Pasión hasta que el traste se me funda con el sillón y no me pueda levantar. ¿Vos me vas a venir a visitar cuando eso pase?.... ¿Cómo que no sabés?... ¡Pero voy a necesitar ayuda! Alguien que me alcance la cuchara cuando se me caiga al piso, que me corte las uñas de los pies, que…. ¿Qué hijos, ridícula? ¡¿No escuchaste nada de lo que te estuve diciendo?!....Naaa. Martín para esa altura ya va a estar casado con una modelo divina, van a vivir en un barrio cerrado divino y van a tener tres hijos rubios también divinos....Sí, ya sé que me avisaste. Pero bueno. Una siempre piensa “y si esta vez es distinto…”….Sí, bueno pero no me digas así. Porque sabés qué. Si no lo intento me convierto en ellos… Si no lo intentamos, nos volvemos ellos ¿Vos querés eso?....Bueno, sí. Lo de mear parado está bueno….No, sabés que una vez lo pregunté y me dijeron que eso no se puede hacer, que es mentira…. Posta. Bueno, en fin. No nos vayamos por las ramas. Lo bueno de todo esto es que ya va a volver y cuando lo haga yo lo voy a tener recontra superado. ¡¿Me oíste bien?!...Uy, perdón. No me di cuenta que estaba gritando. Escupí el teléfono, jaja.  Y está bueno cuando eso pasa, ¿viste? Porque te hace super bien poder rechazarlos con tanto desprecio…..Naaa, ni ahí….Bueno, quizás sí. Bueno, sí. Si lo tengo en frente y me meo encima pero no sé. Cruzaré las piernas, iré corriendo al baño, lo q sea pero a él no se lo voy a demostrar. Lo cual me da por las pelotas porque yo estaba en esta actitud super - sana de ser sincera con mis emociones, abierta y libre de posturas… Y me ayudaron mucho las Gotitas de Bach y la psicóloga. Sí, posta. Funcionan. Me las dio el homeópata... Ah, ¿no te conté? Sí, empecé como hace dos semanas y la verdad que estoy mejor. Pero bueno, como te decía, uno pone lo mejor de sí y siempre un idiota tiene q venir y cagartelo todo…Si, bueno. Él no vino, yo lo invité. Es que el idiota conmigo no parecía tan idiota… Sí, bueno, siempre hay alguien que está peor. ¡Pero pará! ¿Vos de quién me hablas?... ¿Y como sabés eso vos?... ¡Macarena, dejá de stockearle el Facebook a la gente, te lo pido por favor!... No, eso no es hablar con fundamentos. Eso es estar enferma. Y después yo te pido consejos a vos… No, no sé que voy a hacer. Bah, sí sé. Voy a hacer la misma estupidez que hago siempre y después te voy a llamar para contarte, voy a hablar media hora del tema con vos y a la semana voy a estará actuando de la misma forma idiota de siempre…. Si, bueno. Si te responden del Moyano avísame, jajaja…Dale, vaya no más. Hablamos. Besos.”

Carla deja el libro de segunda mano que estaba ojeando sin prestarle atención y sale del local. No se había dado cuenta de lo tarde que se le había hecho. Pareciera que el tiempo se suspendiese como un fenómeno amorfo adentro de ese local. Cruza la calle y empieza a caminar a velocidad luz hasta perderse entre el ruido, la gente y el vértigo de Corrientes.


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