miércoles, 29 de mayo de 2013

Le Premier Amour.

Dos amigas hablan por teléfono. Después de remover toda la porquería que les pasó  durante la semana, una decide cerrar el tema y le dice a la otra:


R.B.: -Lo que quiero decir es esto: vos querías que las cosas cambiaran y lo hicieron. Sin embargo, vos seguís siendo la misma que al principio. ¿Se entiende? Exigís pero no das nada a cambio.-

N.L.: -Jajajaja. Sí. Es verdad. Te odio, piba. Te odio.-

R.B.: Miralo así: soy tu Pepe Grillo, la voz de tu conciencia.-

N.L.: ¿Pero por qué no te tirás a un pozo, negra? Pero bien hondo. Bieeeen profundo.-

R.B.: Ya estoy metida en un pozo. Un pozo ciego bien lleno de mierda podrida.-

N.L.: Uff. ¿Y por qué es eso? ¿Qué pasó ahora?

R.B.: - No sé si es de ahora. Creo que me caí a los cuatro años, más o menos. Cuando dejé a Sebastián, mi noviecito de salita celeste.

N.L.: -JAJAJAJAJAJAJAJAJA.-

R.B.: -No te rías. Él me acariciaba las trenzas mientras paseábamos por el zoológico agarraditos de la mano...Fue un error dejarlo. Nunca más conocí a un flaco que me tratara así de bien.-


Ay, esos amores que ponen la vara demasiado alto. ¡¿Quién va a poder superarlos después?!


2 comentarios:

  1. Lo llamaste?... a sebastian digo, por ahi corrió tu misma suerte y estadisticamente lo mas probable es que se haya olvidado como era tratar bien a la gente,pero por ahí no. Por ahí te espera en el zoologico todavía, y vos seguis estando ahí metida en el pozo. Dejate crecer las trenzas eso es lo bueno del destino, nunca sabes en que esquina te espera

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    1. No. No lo llamé. Seguro que ahora es un pelotud#. Prefiero quedarme con el recuerdo.

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